Giselle

Un cordón umbilical que une el principio con el final, ¿o es la cuerda que impide la auténtica libertad?

Quizás sea no querer separarse de sentimientos, lo que nos ata a la infancia, a los seres que queremos, a las personas que amamos y no tenemos.

El Curro DT nos cuenta corporalmente la historia de Giselle. Fucking Giselle, nacida para bailar y enamorarse de “él”.

Pero no se puede tener todo. La vida puede ser un sueño y el tiempo pasa rápido. Se sufre, se canta, nadie está conforme con lo que se tiene, siempre hay que andar buscando algo o a alguien. Para, al final, hacer el petate, quitarse el maquillaje del sufrimiento y volver al útero que nos protege. Cuando ya no hace falta.
Porque nos pasamos la vida esperando. Esperando a ese alguien, al amor, el éxito, a lo que no hicimos. Muchas veces se convierte este tránsito en una pasarela, en un escaparate donde nos reflejamos en las vidas ajenas.

Los tres ejecutores de la danza se complementan, pero al mismo tiempo, son individuales, indiferentes a los movimientos de los otros, aunque tengan que soportar el peso de sus hechos, o hacerles un camino con las manos, para que anden boca abajo o por las paredes.

Somos todos, siendo cada uno, nadie está totalmente solo y nadie es capaz de comprender intrínsecamente al otro.

Gracias por hacer este espectáculo para mí solo, y para todos los que se ha quedado fuera esperando que llegue el momento de ser nosotros.

Bitnami