Somos gente ingente perdida en el anonimato de la muchedumbre, también llamada vulgarmente, gente. O al menos eso nos quieren hacer creer. Porque, en realidad, somos personas, hombres, mujeres, niños,… ¡sálvese quien pueda!, que en la vorágine de eso que nos quieren hacer creer nos clasifican, nos etiquetan, nos ponen normas, nos ningunean, nos exprimen, nos ponen diezmos, nos abren una cuenta para no tenernos en cuenta, porque, al fin y al cabo, quién hace caso de la gente, si la gente es un absurdo de la mente.
Tiene razón esta gente de la compañía Los Absurdos Teatro cuando dicen que, individualmente, no nos consideramos gente, pero gente somos y en gente te pudrirás.

Magnífico repaso a situaciones no tan absurdas, sino coherentes, aunque exageradas para hacernos ver que todo es un caos, y que defenderemos vehementes lo mismo que atacamos renuentes.
A través de personajes/gente que viajan a París, por ejemplo, para ver lo mismo que otros veinte (mil), o de las conversaciones de un grupo de folclórico telefónico que, estereotipadamente, opinan de lo que ocurre en otros continentes, de una pareja de pedigüeños que si no les compensan económicamente se enfrentarán de frente, o la moda de los que se ponen en forma porque es lo más reciente, pasando por los potentes económicamente. Todos son gente, todos protestan, nadie está conforme, nadie se siente gente.
Alfonso Mendiguchía que escribe, dirige e interpreta esta rima nada grandilocuente, lo hace de forma cómica, sin dar tregua, sin descanso, con desparpajo y de forma ardiente, nos hace estar a todos sonrientes. Le da la réplica perfectamente, Patricia Estremera que, ocurrente, nos hace levantarnos para ir A protestar a la Gran Vía, o donde sea más congruente. De cualquier forma no nos van a hacer caso, no somos más que espectadores inocentes. Pero que a la postre se lo pasan muy bien, porque no hay nada más atrayente que verse reflejado, aunque queramos negarlo, en esta atrayente, excelente, efervescente, no tan incongruente, obra de teatro que habla de la gente. Aunque protesten.

Bitnami