MAYUMANA
Las manos comienzan hablando. Comienzan cantando. Comienzan su ritmo, su pasión, su sentimiento. Después las seguirán los pies, el cuerpo entero. La percusión, hecha con cajas y bidones, y la batería, y las guitarras, y esta vez, también las voces. Las canciones de ESTOPA. La rumba que pondrá rumbo a una historia. Una historia de dos familias. Una historia de la calle. Una historia de rencillas. Una historia de amor.
Como la de Romeo y Julieta. Como en West Side Story. Como ocurre tantas veces a lo largo de la historia cotidiana. Con la particularidad de que ahora lleva las letras y la musicalidad de ESTOPA. Y el endiablado percusionismo de MAYUMANA, y sus enfrentamientos coreográficos, y sus bellas voces, y su energía positiva.
Desde el principio este grupo versátil y artístico se mete al público en el bolsillo. Aforo lleno. Expectantes. Dejándose llevar. Queriendo que les sorprendan. Hemos podido ver otras veces a MAYUMANA, y aunque pueda parecer que hacen lo mismo, siempre lo hacen distinto. Nunca cansan. Y encima, ahora, nos cuentan una historia enlazando canciones de David y José Manuel Muñoz, los creadores e intérpretes del afamado grupo musical ESTOPA.
Boaz y Geri Berman, los directores, han querido cambiar de registro sin perder su identidad. Y ahí tenemos el resultado. Un grupo de artistas con cualidades de músicos, de bailarines, de cantantes, de interpretación, de acróbatas,… se compenetran y se coordinan, se enfrentan, se divierten y nos los hacen pasar a nosotros de maravilla. Vicente de Andrés, Javier Guerra Abreu, María Ordoñez, Redouan Senhaji, Bruno Gullo, Lucía Ambrosini, Palmira Cardo,… por nombrar solo a unos cuantos. Hasta quince, interpretando Malabares, El Run Run, La Raja de tu falda, Partiendo la pana, Como Camarón,…
Y al finalizar nos regalan la esencia auténtica de MAYUMANA. Participamos con ellos, seguimos su ritmo, dejamos que las palmas repitan lo que ellos nos proponen. Y cerramos el ciclo. Ellos empezaron hablando con las manos. Nosotros se lo agradecemos con las nuestras, aplaudiendo.
 
 

Bitnami