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  • Pinchazo del Madrid en Sevilla (3-2) antes del parón de selecciones y del Clásico, al que llegará tres puntos por debajo del Barça.

  • Los de Luis Enrique, al son de Neymar, bailaron al Villarreal (3-0) sin acordarse mucho de Messi.

  • El Atleti recupera la tercera plaza sufriendo como en sus mejores (peores) tiempos mientras que Valencia y Athletic se acercan a Europa.

Una hora menos en Canarias, o un día antes, trasladándolo al calendario liguero. A Las Palmas le sentó bien eso de abrir el viernes la undécima jornada ya que, teniendo como víctima a la Real Sociedad, consiguió su segunda victoria del campeonato, la primera de la era Quique Setién. El equipo insular se apoyó en quien debe, sus dos grandes estrellas, Jonathan Viera y Araujo, y en la fragilidad de los de Moyes, que tiene las horas contadas en San Sebastián, para sumar tres puntos que todavía no le sacan de la zona de descenso.
A priori los contendientes -Celta y Valencia- e in situ los goles (1-5) hicieron que nadie pegase una cabezada en el partido del horario siesta (16:00 horas) del sábado. Gallegos y valencianos ofrecieron sobre el césped lo contrario de lo que refleja el marcador. No hubiese sido raro que los locales, que siguen dejando grandes sensaciones, hubiesen ganado pero los chés sacaron el mazo de la efectividad. Lo hicieron sus dos mejores jugadores nacionales -con permiso del portero Jaume- Parejo y Alcácer, con sendos dobletes, y su mejor foráneo -con permiso de Andre Gomes- Mustafi.
La tarde-noche fue duelo de modestos con situaciones variopintas. Levante y Depor igualaron (1-1) en el Ciutat y se llevaron un punto baldío para lo que son sus intereses en estos momentos: los levantinistas ocupan el farolillo rojo y los coruñeses ven alejarse la Europa League. El Rayo, después, ganó y se complicó el partido en 18 minutos ante el Granada (2-1). Ese tiempo tardaron los de Jémez en ponerse 2-0 en el marcador y quedarse con diez. La cal fue para Javi Guerra, que sigue metiendo todo lo que tiene, y la arena para Zé Castro, que se autoexpulsó con dos tonterías. El Eibar, la Galia del Norte, sigue viendo caer ejércitos en las murallas de Ipurúa. Esta vez fue una batalla de su nivel (Getafe) pero no por ello tiene menos mérito.  Gracias a esta victoria (3-1) los vascos se mantienen en Europa League y tienen la utopía de la Champions a solo dos puntos. Adán y Rubén (Castro) no estuvieron en el Paraíso pero hicieron que el Betis se llevase los tres puntos de Málaga (0-1), dejando a los de Gracia en una complicada situación y a ellos en una plácida posición undécima. Y eso, tras un derbi, sabe mejor.
Del horario siesta del sábado se pasa al horario desayuno (para los trasnochadores) o comienzo del aperitivo (para los familiares) del domingo. Al mediodía el Athletic sumó su cuarta victoria consecutiva en la Liga, haciendo que un buen Espanyol finalmente hincase la rodilla (2-1). Los grandes artífices fueron los de la semana pasada contra el Betis: Williams, quien se puso el disfraz de tehagounsombreroylaenganchodevolea que luego usaría Neymar, y Raúl García, ese hombre feo, fuerte y formal. Aduriz mira a su lado y sonríe. Los aficionados en la Catedral, también.
La tarde era territorio TOP, con Madrid, Barça y Atleti en liza, además del Villarreal y el Sevilla. Los culés hundieron el Submarino Amarillo con la fórmula made in ‘La Masía’: insistencia e hipnosis. Y calidad, por supuesto. La que tienen Busquets, Iniesta o, claro, Neymar y Luis Suárez. De los dos delanteros sudamericanos fueron los tres goles de los catalanes en el Camp Nou ante los castellonenses. Ahora eso es decreto ya que de los 16 últimos goles del Barça, ocho han sido del brasileño y otros tantos del charrúa. Este domingo en el Camp Nou brillo más Ney, que marcó dos -lo que hace en el segundo es una auténtica obra de arte- y provocó el tercero. El drama que para cualquier equipo supondría no tener a Messi -seria duda para el Clásico- en el caso de Luis Enrique supone un dolor de cabeza que Luis Suárez y Neymar le quitan a base de aspirinas.
Un tranquilizante y un chute de adrenalina -así de bipolar es el Atleti- les dio Griezmann a los aficionados rojiblancos. Y es que el francés anotó en el 93′, minuto fatídico para la memoria colectiva de los colchoneros, el tanto que les dio una sufridísima victoria (1-0) contra el Sporting. Ese fue el minuto en el que los de la Ribera del Manzanares perdieron en Lisboa la final de la Champions y si aquel día fue Xabi Alonso quien corrió enfervorecido por la banda para celebrar el gol de Ramos, el Cholo le imitó el domingo. Coraje y corazón, como dice su himno, fue lo que le echó el Atleti al partido, porque fútbol hubo poco, como consecuencia de la escasa frescura local y de un orden elogiable de los asturianos. Antes, Oblak había salvado a su equipo, con más puntos que buenas vibraciones. Y otra cosa preocupa casi más: según el CIS Simeone barrería en las elecciones de la tribu india pero, con cada gesto, está perdiendo apoyos. La razón (terceros en Liga, a un punto del Madrid y tres del Barça) invita a no dudar pero el cholismo es religión, fe y piel. Veremos.
Y el telón se cerró en Sevilla con uno de esos partidos gordos de la Liga. El Madrid, que llevaba varias jornadas dejando síntomas preocupantes, cayó por primera vez esta temporada contra un Sevilla que, visto lo visto y cuando se pone, sigue siendo un aspirante a casi todo. Sin Keylor Navas (el tapón de la bañera lo ha bautizado Alfredo Relaño en un acertado símil), Marcelo (el otro gran referente ahora mismo) ni Benzema (no comments), los de Benítez empezaron bien. Ramos se jugó su hombro y el repudio -parte de la afición así se lo demostró después- al anotar un golazo de chilena para adelantar a los suyos. Pero a los blancos les llegan y Casilla no hace milagros. Inmobile, un italiano que ahora mismo genera los mismos sentimientos encontrados que Rossi, igualó el partido, para cederle el testigo a Konoplyanka. El extremo corrió la siguiente parte del relevo, si hablásemos de una carrera de atletismo. El sprint final lo ganaron Banega y Llorente, quienes salieron en las fotos gracias a sus goles, pero que son conscientes de que no estarían allí si no fuese por el gran encuentro del ucraniano. El Madrid resopla; el Sevilla respira.
Y en éstas llega el parón de selecciones. Descanso del guerrero y en dos fines de semana les seguimos contando.
 

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