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Más de dos meses -la Liga empezó el fin de semana del 22 y 23 de agosto- ha tardado la competición en colocar al frente de la misma a quien la mayoría de apostantes situaban como principales favoritos al campeonato. Madrid y Barça ya son colíderes, a la espera del encuentro que les enfrentará el 21 de noviembre en el Bernabéu, y el Atlético de Madrid les ronda tercero a solo dos puntos de distancia. Un espectacular comienzo del Celta y del Villarreal, unida a las numerosas bajas de madridistas y culés, ha hecho retrasarse un poco más lo que parece inevitable: una lucha a dos, o como mucho a tres, por el torneo de la regularidad en España.

Después de que siempre un atractivo Rayo Vallecano volviese a la senda de la victoria al imponerse 3-0 al Espanyol, el equipo de Benítez inauguró la jornada de sábado ante uno de los rivales más en forma de la Liga. El Celta de Berizzo u Orellana, pero sobre todo de Nolito, puso en muchas dificultades a los madridistas, que se apoyaron en la vieja fórmula de pegada y portería. Cristiano apareció de nuevo y Keylor Navas volvió a enfundarse el disfraz de santo sumando un día más en la oficina: salvar puntos a base de paradas sobresalientes. Marcelo, el otro gran jugador de los blancos en este comienzo de campaña, cerró el 1-3 en la última jugada para asegurar el liderato de los suyos una jornada más. El sábado nos dejó también un insulso empate a uno entre el Granada y el Betis, del que se recordará el remate de voleibol de Rubén Pérez que provocó el gol de los de Mel; el comienzo de la resurrección del Sevilla, que goleó al Getafe (5-0) apoyándose en Gameiro  y la segunda victoria del Málaga en Liga, que le aleja del descenso y maquilla sus números de goles a favor (cinco en nueve partidos).
La goleada de la Real Sociedad en el Ciutat de Valencia (0-4) dejó el segundo caído en los banquillos en lo que va de campeonato. Lucas Alcaraz no vivirá el derbi de la capital del Turia el próximo fin de semana tras su destitución como máximo responsable de un Levante que no carbura. Las Palmas, los primeros en cambiar de cromos de entrenadores, jugó a no perder contra el Villarreal. Los castellonenses, quizá por empatía con esa camiseta tan parecida a la suya, aceptaron la invitación y el partido murió con un empate a poco.
Al choque de los equipos de amarillo le siguió a los que se visten de azulgrana, obviando al Levante. Si Neymar se echó el equipo a la espalda contra el Rayo, Luis Suárez tomó el testigo para otorgar al Barça la victoria por 3-1 contra el Eibar. Los catalanes empezaron con un susto (gol de Borja Bastón) y terminaron con otro (la expulsión de Mascherano), cuyos matices en el insulto -y en la insultada- fijarán el número de partidos de sanción que le caen a «El Jefecito».
En la orilla del Manzanares se empezó a vislumbrar el Atlético cholista, conjugado con buen juego, que los colchoneros llevaban esperando desde verano. La vuelta de la intensidad se llevó por delante a un Valencia anodino, otra vez con tendencia autodestructiva, encabezado por un Nuno que parece que está a punto de cortar el cable que podría hacer explotar la bomba. Así los rojiblancos, que ahora empezarán a bajar el Everest tras un arraque infernal de competición, están situados en una buena marca tras el primer tercio de Liga; los valencianistas, novenos, deben recuperar la paz para subirse al carro Champions, actualmente a seis puntos según la tabla y a muchos más si solo tuviésemos en cuenta las sensaciones.
La jornada la ha cerrado este lunes otro de los equipos de quien se espera algo más, que sin embargo en esta ocasión sí cumplió las expectativas. Lo hizo principalmente porque otra vez George Clooney Aduriz, mejorado con los años, anotó dos de los tres chicharros que el Athletic le endosó al Sporting. Los de Valverde tienen a relativo tiro de piedra -dos puntos- la sexta plaza del campeonato, si bien son cinco plantillas -entre ellas Sevilla y Valencia- las que hay en medio.
Que estos tres últimos equipos alcanzasen a Deportivo (sexto), Villarreal (quinto) y Celta (cuarto) terminaría de cerrar el rompecabezas de la liga previsible. Por arriba las piezas y los huecos ya están, en principio, en su sitio, aunque nadie ha dicho que no se pueda entregar otro puzzle…
Veremos la evolución.

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