constelaciones-critica

Un poema dramático sobre lo humano. No lo divino. La realidad. La cruda realidad. Pero también un poquito de felicidad. Alegrías. Posibilidades. Anáforas vivenciales. Dos personas que se encuentran, se conocen, se juntan, se separan, se quieren, se soportan, se necesitan, se engañan, que afrontan sus contradicciones, sus miedos, sus ilusiones, que pueden llegar a tocar el cielo y sus constelaciones o caer inertes como los zánganos después de fecundar a la reina.

En este espacio teatral no hay límites, aunque esté marcado por unos simples listones. Cualquier cosa puede pasar. Cualquier situación repetirse para darle un matiz diferente, un tono más cálido o más frío, una pincelada que hace contemplar la escena desde otra perspectiva.

Nick Payne nos ofrece un texto impecable. Lleno de aristas que hieren pero puro como el aire que necesitamos para respirar. Un texto terriblemente cotidiano y, al mismo tiempo, encantadoramente poético. Dos personajes reales que vuelan con las palabras, aunque alguna vez cueste pronunciarlas, que las repiten una y otra vez para volver a ser otros.

Y lo hacen creíble y fieramente humano dos intérpretes impresionantes. Inma Cuevas y Fran Calvo. Maravillosos los cambios de registro, la complicidad entre ellos, la sensibilidad que desprenden. Nos mantienen atentos e interesados, como si fueran amigos nuestros de toda la vida, a los que comprendemos a partes iguales y quisiéramos ayudar, si estuviera en nuestra mano. Esa pareja de amigos con la que no sabes por cuál de los dos tomar partido.

Perfecta la dirección de Fernando Soto que, como si no se esforzara, va haciéndolos avanzar en la relación a fuerza de comprensión. Constelaciones es un viaje al espacio, teatral. Y el dúo de actores brilla como estrellas.

No quiero despedir esta crónica sin mencionar el buen gusto y la afortunada recuperación de los teatros Luchana. Un ambigú elegante y amplio, y unas salas cómodas, bien dispuestas a recibir propuestas tan interesantes como esta. Sin llegar a chuparse el codo, espero sean inmortales.

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