10NEGRITOS

10. Agatha Cristie. Una de las novelas mas leídas de esta autora de género policiaco. Aquí no está Hércules Poirot. Aquí los detectives somos todos nosotros, los espectadores. También hemos sido invitados a la isla Negra pero, afortunadamente, nuestro nombre no se menciona en la grabación donde nos dan a descubrir que todos tienen muertes sobre su conciencia y que alguien, no sabemos quién, buscará hacer justicia. Mientras se van desarrollando los funestos acontecimientos, estamos pensando quién habrá sido. ¿Acertaremos?
9. Ricard Reguant, el director. Ya hace años había puesto en escena este texto con Paco Cecilio como actor. Reguant sabe lo que se hace. Conoce el misterio. Conoce la trama. Conoce los personajes y sus motivaciones. Así se puede, juega con ventaja. ¿Será el asesino?
8. Teatro Muñoz Seca. Teatro que podríamos decir de la época de Agatha Christie pero que, afortunadamente, aún vive. Teatro con raigambre de textos de intriga, de humor, de comedia musical,…¡Que no mueran los teatros! ¿Los dejaremos morir por nuestra falta de asistencia?
7. El elenco. A pesar de que nos cuesta al principio asimilar los nombres en inglés de los personajes, poco a poco vamos estableciendo nuestra empatía con ellos. A unos les creemos más que a otros. Se nos van haciendo familiares. Y cuando esto es así, plaf…,los van matando. Y en silencio nos preguntamos quién será el siguiente para descartarlo de ejecutor. Los actores, nuestros actores, van forjando la personalidad de sus personajes. Con solvencia, con enjundia, con credibilidad. Quim Capdevila, Diego Molero, Paco Churruca, Antonio Albella,…No son figuritas de porcelana.
6. El texto. A partir de una canción infantil, Agatha Christie construye este argumento de muerte y justicia, lo que demuestra que uno no se puede fiar ni de las letras infantiles, no existe la pretendida inocencia. Cómo va desgranando la conciencia interna de cada personaje los hace vulnerables. Es una cuenta atrás, con todo el resquemor y vulnerabilidad que eso implica.
5. La puesta en escena. Elegante, cuidada, bien estructurada. Al principio el ritmo se hace un poco lento. Es normal, deben darnos a conocer a los personajes, cómo son, que relación los une o los separa. Pero a partir de la primera muerte, el corazón se acelera. Ya estamos pendientes de la letra de la canción que nos vaticinará el siguiente mal paso. Ya no habrá tregua ni descanso. Los actores se sitúan en el nivel y espacio que les corresponde.
4. Los espectadores. El teatro lleno. Respeto. Silencio. También complicidad. ¿Saldremos bien parados de estas emociones?
3. La escenografía. Realista, inglesa funcional. Oculta lo que tiene que ocultar y muestra un espacio abierto pero opresor. El whisky es necesario para afrontar las difíciles situaciones a las que se ven arrastrados los inquietos personajes.
2. El horario de la función. A las 8 de la noche, perfecto para salir del teatro y tomar algo por los alrededores mientras se comenta la representación.
1. El final, que no desvelaré, porque tienen que ir a verla.

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